Caso real · Almacén

Captura de datos por WhatsApp: caso real en un almacén agroalimentario

Foto enviada por WhatsApp convertida en cuadro de mando de datos

El problema: un grupo agroalimentario del sur de España recibía mercancía en varios almacenes a diario. El albarán se apuntaba en papel, alguien lo transcribía después a Excel y el ERP se actualizaba tarde. Dirección se enteraba de lo que había entrado con días de retraso, y cuadrar albaranes con pedidos era un trabajo manual constante.

La solución: una foto y nada más

La captura de datos por WhatsApp (o Telegram, que fue el canal elegido en este caso) consiste en no pedirle al operario nada que no haga ya: cuando llega el camión, hace una foto del albarán con el móvil y la envía por el chat de siempre. A partir de ahí, todo es automático:

El resultado

El registro de entradas pasó de «cuando alguien tenga un rato» a producirse en el momento de la recepción. Cada entrada queda con su evidencia (la foto original), su autor y su hora, así que la trazabilidad es completa: quién registró qué y cuándo. Los errores de transcripción desaparecen porque nadie transcribe, y las discrepancias con los pedidos se detectan en la validación, no semanas después en un cierre.

Qué hace falta para replicarlo

Tres cosas: un canal de mensajería que el equipo ya use (WhatsApp o Telegram), unos maestros contra los que validar (los de tu ERP sirven tal cual) y una definición clara de qué pasa con las excepciones. No hace falta cambiar el ERP ni formar a nadie en una app nueva: esa es la gracia.

Este caso es una aplicación de la metodología DataRoots: capturar, estandarizar, analizar y actuar. Si quieres ver el método completo, está explicado en la página de captura de datos por WhatsApp y analítica en tiempo real.